A todos nos gusta mucho el café y lo consumimos en grandes cantidades pero, ¿qué hacemos después con los residuos de este producto? La mayoría desechamos los posos del café en el polvo, pero los granos molidos pueden tener otros muchos usos después de haber sido consumidos. A continuación te presentamos varias formas de reutilizar el café. Son todas muy útiles y fáciles de hacer.
-Evita malos olores en la nevera: coloca un poco de café en un vaso y mételo en el frigorífico. Cámbialo de vez en cuando y tu nevera no tendrá malos olores porque el café los neutraliza.
-Limpiador: debido a que es abrasivo y ácido, el café, mezclado con jabón, se utiliza como limpiador de superficies, sobre todo de la cocina.
-Exfoliante para la piel: debido a su textura y a la cafeína, los granos de café molidos son muy útiles para exfoliar la piel y reducir la celulitis. Hay que mezclar los restos de café con crema o aceite corporal y después frotarlo de manera circular por toda la piel.
-Hacer compost: se puede usar en plantas que necesiten de tierra ácida ya que les aporta elementos como cobre, potasio, magnesio y fósforo.
-Absorbe los olores de los desagües: se calienta agua (equivalente a 5 tazas de café) hasta el punto de ebullición y se vierten desechos de café equivalentes a 2 tazas. Se mezcla bien y se echa directamente sobre el desagüe.
-Repelente de animales e insectos: el café es un efectivo repelente de hormigas y de gatos. Su olor no es del agrado de dichos animales por lo que los aleja.
-Relleno para floreros: los granos de café rancio se pueden utilizar como rellenos en floreros, tazas o jarras. Sirven como elemento decorativo y ambientador al mismo tiempo.